Mostrando las entradas con la etiqueta Poemas sobre el Espíritu Santo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Poemas sobre el Espíritu Santo. Mostrar todas las entradas

Con tu Palabra queremos orar

(Juan 1,14a: Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros)
Con tu Palabra queremos orar
y pedimos, Señor, entendimiento,
y danos también el discernimiento
de cuanto quieres Tú comunicar;
envíanos tu Espíritu a obrar
renovándonos con su suave viento,
infundiéndonos el conocimiento
para tener nueva forma de actuar.


Amén.

De mi mente quita el manto

(Santiago 1,21: Dejen de lado, entonces, toda impureza y todo resto de maldad, y reciban con docilidad la Palabra sembrada en ustedes, que es capaz de salvarlos)
Ven Espíritu Santo
y de mi mente quita el manto
que impide el entendimiento;
pues quiero conocimiento
del mensaje sacrosanto
ya que con él me levanto;
ayúdame a su cumplimiento,
viviéndolo sin fingimiento.

Amén.

Tus efluentes

(Mateo 7,24: Así, todo el que escucha las palabras que acabo de decir y las pone en práctica, puede compararse a un hombre sensato que edificó su casa sobre roca)
Espíritu Santo, tus efluentes
nos clarifiquen hoy nuestras mentes,
nos ablanden nuestros corazones
y purifiquen las intenciones;
 de la Palabra, canal y lentes,
para entender y hacernos agentes
del mensaje que Tú nos expones
invitándonos a las acciones.

Amén.

Enséñame

(Mateo 13,34: Todo esto lo decía Jesús a la muchedumbre por medio de parábolas, y no les hablaba sin parábolas)
Ahora enséñame, Maestro,
qué significa todo esto
que en público has expuesto,
pues aunque no soy muy diestro,
aprendo y a otros muestro;
clase personalizada
sobre tu Palabra dada
en que tu Espíritu ayuda
esclareciendo la duda;
de Él, dame una riada.

Amén.

Dones

(1 Corintios 14,12: Así, ya que ustedes ambicionan tanto los dones espirituales, procuren abundar en aquellos que sirven para edificación de la comunidad)
Revive en mí esos dones
de Dios, gratuito regalo;
Espíritu, con tu halo,
que sean para conversiones;

la mía que está apagada,
y de otros ya bautizados,
también de los alejados,
sin Dios, vida desgraciada.

Obsequios en el Bautismo;
los siento como dormidos,
por no decir que perdidos;
¡renazca mi cristianismo!

Saber qué es lo que le agrada
al Sabio por excelencia:
a Dios, la Divina Esencia:
¡oh sabiduría apreciada!

Inteligencia tener,
saber cual es el camino
a Dios, al Padre Divino:
¡tan necesario entender!

Y cuando de Él no me alejo;
lo recibido, a dar;
al desviado orientar:
¡ese es el don de consejo!

Para la fe, la firmeza;
en pruebas, dificultades,
y, del mal, las tempestades:
¡la importante fortaleza!

Cristo siempre en la conciencia;
escuchar lo que Él me dice,
y al hacerlo me bendice:
¡el actuante don de ciencia!

Atento a necesidad
de los otros, el dolor;
como Cristo, dar amor:
¡la compasivo piedad!

A Dios, el sumiso amor;
no es miedo el respeto santo
hacia quien me ha amado tanto;
grande don: ¡de Dios, temor!

Siete dones te he pedido,
ya tu soplo se respira
y agua santa se transpira;
¡ya me siento estremecido!

Amén.

Ven divino Paráclito

(Juan 14,26: Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi Nombre, les enseñará todo y les recordará lo que les he dicho)
Ven divino Paráclito
da luz en la obscuridad
que ilumine mi camino
cuando halle dificultad;
defiéndeme de lo externo,
del maligno y la maldad;
protégeme de lo interno,
de mí mismo y falsedad;
endereza mis desvíos,
hazme hervir en la frialdad;
dame siempre fe y confianza
en Dios y su potestad,
y que no falte en mi vida
ni el amor ni caridad.

Amén.

Solo, yo no estoy

(Juan 16,8: Y cuando él venga, probará al mundo dónde está el pecado, dónde está la justicia y cuál es el juicio)
Solo, yo no estoy, Señor;
el Paráclito está aquí,
hálito enviado por ti
como auxilio y defensor;
indispensable instructor
que me orienta en cada acto
a evitar lo putrefacto
y desde el bautismo está en mí;
hoy, para sentirte a ti,
indispensable contacto.

Desciende ahora, Espíritu Santo

(Isaías 40,8: La hierba se seca, la flor se marchita, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre)
Desciende ahora, Espíritu Santo,
y rebosa con tus dones
a nuestros corazones,
para quitar obnubilación y manto
al mensaje sacrosanto
que en la Santa Palabra expones,
purifique nuestras intenciones
y calme y evite actual y futuro llanto.

Amén.

El Bautismo me dio tu gen

(1 Corintios 3,16: ¿No saben que ustedes son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes?)
El Bautismo me dio tu gen,
se activa llamándote a ti;
al hacerlo, bulles en mi:
¡Santo Espíritu ahora ven!
De tu voz quiero oír un "ten"
cuando te pido entendimiento,
y también el discernimiento,
del buen oráculo divino
que siempre señala el camino.
¡...Tu soplido hoy ya lo siento!

Amén.

Al orar los Santos Libros

(Santiago 1,22: Pongan en práctica la Palabra y no se contenten sólo con oírla, de manera que se engañen a ustedes mismos)
Espíritu Divino,
Paráclito Señor,
al orar los Santos Libros
quiero pedirte un don:
tu luz, ahora yo pido,
me ilumine el corazón
para poder ver el camino
que hoy me señala Dios;
disponerme a seguirlo
con confianza y sin temor,
y con tu ánimo vivirlo
para siempre con ardor.

Ilumínanos el camino

Oh Santo Espíritu Divino,
junto al Padre y al Hijo, a Ti me inclino
pues con ellos eres Señor y Trino;
ilumínanos hoy el camino
para arribar al Padre, buen destino
que su Hijo, a darnos, vino.

Amén.

¡Defiéndeme defensor!

(Juan 16,2: Serán echados de las sinagogas, más aún, llegará la hora en que los mismos que les den muerte pensarán que tributan culto a Dios)
Bien alta es la recompensa:
¡es el Reino allá en el Cielo!;
pero en la vía hay desconsuelo
por la oposición intensa;
nos faltaba la defensa
y nos dieron defensor:
el Paráclito Señor,
Espíritu de verdad
que ayuda contra maldad.
¡Defiéndeme defensor!

Amén.

De tu presencia

(Habacuc 2,14: Porque la tierra se llenará del conocimiento de la gloria del Señor, como las aguas cubren el mar)
De tu presencia he disfrutado,
Señor; espiritual momento
en que tan cercano te siento;
ahora que ya te he contemplado,
del Espíritu que me has dado,
a la acción me impulse, su viento,
y que, usándome de instrumento,
sea hecho el trabajo asignado.

Amén.

En mi oración

(Romanos 8,26a: Igualmente, el mismo Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad porque no sabemos orar como es debido)
Aumenta en mi la fe, Señor,
la certeza de tu actuación
de cuanto pido en oración;
que tu Espíritu en mi interior,
transmitiendo tu gran amor,
sea el que obre en intercesión.

Amén.

De tu Espíritu un bautizo

(Marcos 1,8: Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero él los bautizará con el Espíritu Santo)
De tu Espíritu, un bautizo,
con tu Padre en armonía,
sea yo, Señor, tu bujía,
un buen fuego y no un tizo,
que muestre qué tu mano hizo
y que al Cielo eres la vía.

Amén.

Con tu Espíritu

(Lucas 11,28: Jesús le respondió: Felices más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la practican)
Con tu Espíritu, ilumíname,
Señor, e inunda mi corazón,
en este instante de oración
pues quiero de ti llenarme;
gusto, por tu Palabra, dame,
y una actitud de conversión
que me llene de emoción
al leer orando, de hoy, tu mensaje.

Tú vienes de arriba

(Juan 3,34: El que Dios envió dice las palabras de Dios, porque Dios le da el Espíritu sin medida)
Señor, Tú vienes de arriba
como Palabra de Dios;
contigo me hablan los dos,
y no es para que la escriba,
es más bien que la suscriba
y convertirla en acción;
de Espíritu, dame unción,
que de la fe es el abono,
para, en tu voz, el abandono,
me lleve a la salvación.

Amén.

A tu Espíritu que me guía

(Salmo 119,105: Tu palabra es una lámpara para mis pasos y una luz en mi camino)
A tu Espíritu que me guía,
que para llegar a ti es la vía
y que tu bendición rocía,
pido ahora sabiduría
para vencer toda apatía
y despejar duda sombría
para hacer tu Palabra mía,
convirtiéndome, de ella, en bujía.

Amén.

De tu Espíritu danos dones

(Juan 1,22: Al decirles esto, sopló sobre ellos y añadió: Reciban al Espíritu Santo)
De tu Espíritu, dame dones,
Señor, para que hoy esta oración
sea de tu agrado y me perdones,
conduciéndome a la conversión,
manifestada en mis acciones.

Amén.

En la Ascensión

(Mateo 28,16: Los once discípulos fueron a Galilea, a la montaña donde Jesús los había citado)
En la Ascensión hay fiesta;
es júbilo universal;
de la salvación, el plan,
culmina con esta pieza.

Hoy subes desde la tierra
adonde estuviste ya;
alta gloria se te da,
tu Padre te la reitera.

Ahí vas, pero te quedas,
tu Espíritu mandarás;
un regalo en el que estás
Tú, entonces no te alejas.