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Acerca de la murmuración

(De "Sobre la acusación de sí mismo" del Cardenal Jorge Mario Bergoglio)
El espíritu de unidad eclesial se ve dañado por la murmuración. San Agustín describía así esta realidad: “Hay hombres que juzgan temerariamente, que son detractores, chismosos, murmuradores, que se empeñan en sospechar lo que no ven, que se empeñan en pregonar incluso lo que ni sospechan” (Sermón 47).

La murmuración nos lleva a concentrarnos en las faltas y defectos de los demás; de esta manera creemos sentirnos mejores. La oración del publicano en el Templo ilustra esta realidad y Jesús ya nos había advertido sobre el mirar la paja en el ojo ajeno ignorando la viga que tenemos en el propio.

Las críticas

Frase de la madre Teresa de Calcuta)
Las críticas no son otra cosa que orgullo disimulado.
Un alma sincera para consigo misma
nunca se rebajará a la crítica.
La crítica es el cáncer del corazón.

El alma silenciosa

Pensamiento de santa Faustina
El alma silenciosa es fuerte;
ninguna contrariedad le hará daño si persevera en el silencio.
El alma silenciosa es capaz de la más profunda unión con Dios;
vive casi siempre bajo la inspiración del Espíritu Santo.
En el alma silenciosa Dios obra sin obstáculos.

Silencio

Pensamiento de Santa Teresa de Lisieux
Cuando no se nos comprende
o se nos juzga desfavorablemente,
¿a qué defendernos o dar explicaciones?
Dejémoslo pasar,
no digamos nada,
¡Es tan bueno no decir nada,
dejarse juzgar,
digan lo que digan...!

Silencio en el alma

(Del Diario de santa Faustina)
La lengua es un órgano pequeño, pero hace cosas grandes.
Una religiosa que no es callada, nunca llegará a la santidad, es decir, no será santa.
No se haga ilusiones; a no ser que el Espíritu de Dios hable por ella, en tal caso no debe callar.
Pero para poder oír la voz de Dios, hay que tener la serenidad en el alma y observar el silencio,
no un silencio triste, sino un silencio en el alma, es decir, el recogimiento en Dios.
Se pueden decir muchas cosas sin interrumpir el silencio y, al contrario,
se puede hablar poco y romper continuamente el silencio.
Oh, qué daños irreparables causa no guardar el silencio.
Se hace muchos daños al prójimo,
pero sobre todo a su propia alma.

Es gran humildad el callarse cuando se es menospreciado

(Pensamiento de santa Teresa de Jesús)
Verdaderamente es gran humildad el callarse cuando se es menospreciado
o juzgado por algo que uno no hizo.
De un modo similar al de Cristo que silenciosamente soportó las falsas acusaciones y afrentas.
Es conveniente poner mucho empeño en esto porque trae consigo grandes ganancias.
Mientras que en lo contrario, en el continuamente disculparse, no hay ningún provecho.
Se necesita fortaleza, no corporal sino de arriba,
para poder callar cuando se es acusado injustamente.
Hay que pedirle al Señor verdadera humildad.