Mostrando las entradas con la etiqueta Frases sobre la conversión. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Frases sobre la conversión. Mostrar todas las entradas

Conversión

(Lucas 13,3: Les aseguro que no, y si ustedes no se convierten, todos acabarán de la misma manera)
Escuchada palabra: conversión;
hay quien piensa se trata de dinero
o quizás un tema del ingeniero;
para Jesús: cambiar el corazón;

sin que intervenga ningún cirujano
porque no se necesita trasplante;
se desarrolla poniendo adelante
en toda mi vida a Dios y a mi hermano.

Cuando ya yo esté frente al Padre Dios
arrepentido pidiendo perdón,
si yo procuré la conciliación,
y si hubo caridad, que aportó pros,
bien cerca tendría ya el Reino de Dios
tras esa etapa de la conversión.

Amén.

Perseverar

Máxima de san Felipe Neri:

"El fervor es muy grande al principio de la conversión;
Dios aparenta después alejarse,
pero no debemos turbarnos porque lo hace para probarnos;
resistamos a la tentación,
triunfemos de las tribulaciones,
y las dulzuras y los consuelos volverán."

Clic aquí para ver el índice de frases

No soy más que un erial

(Marcos 4,3: ¡Escuchen! El sembrador salió a sembrar)
Señor, no soy más que un erial,
árido, sin producir;
nada ya crece en mí;
mi interior, te pido arar;

después tendrás que abonar
pues muy falto estoy de ti;
y, si no entras al abrir,
aquí nada nacerá.

Semilla santa a sembrar:
Palabra de Dios en mí;
mi actitud le da raíz,
creer la hace germinar;

siguiente paso es cuidar
para que produzca mil:
hacer el bien, darme a mí;
¡campo listo a cosechar!

Amén.

Arrepentirse sana

(De "Jesús Está Vivo" por Emiliano Tardif)
El arrepentimiento favorece la sanación física e interior.
La enfermedad en sí (no ésta o aquella enfermedad) es producto del pecado.
Si nos arrepentimos del pecado y nos convertimos a Dios,
necesariamente van a cesar las consecuencias del pecado.

Confieso que hay personas que viven en pecado y que son sanadas por el Señor,
pero también soy testigo que la mayor parte de las que reciben curación
son llevadas a un arrepentimiento.
Sin embargo el camino más normal es el que encontramos en el Evangelio.

Dios te espera!

Frase de San Josemaría Escrivá
Dios te espera!
Por eso, ahí donde estás, tienes que comprometerte a imitarle,
a unirte a El, con alegría, con amor, con ilusión,
aunque se presente la circunstancia
o una situación permanente
de ir a contrapelo.
Dios te espera...,
y te necesita fiel!

Hacerse niño

Pensamiento del sacerdote polaco Tadeusz Dajczer
En algún momento tendrás que convertirte en un niño,
 confiado, humilde, que espera todo del Señor.
Si eso no sucede aquí, tendrá que suceder en el purgatorio.
El estado de infancia espiritual es absolutamente indispensable,
no sólo para la santificación,
sino también para la salvación.

Desprendimiento

Frase del patriarca Atenágoras
Estoy desarmado de la voluntad de tener razón,
de justificarme descalificando a los demás.
He dejado ya de vivir preocupado, celosamente crispado sobre mis riquezas.
Acojo y comparto.
No me apego de modo particular a mis ideas ni a mis proyectos.
Si me presentan otros mejores, o sin ser mejores, buenos, los acepto sin pena.
He renunciado al comparativo.
Lo que es bueno, real, verdadero, es para mí siempre lo mejor.

Nacer de nuevo

Pensamiento del sacerdote holandés Henri Nouwen (1932 - 1996)
Sí, Señor, tengo que morir - contigo, por medio de ti, en ti -
y así prepararme para reconocerte
cuanto te aparezcas a mí resucitado.
Hay tantas cosas en mí que necesitan morir:
falsos apegos, codicia, ira, impaciencia y tacañería.
Oh Señor, soy egocéntrico, estoy centrado en mí mismo,
en mi carrera, en mi futuro, en mi nombre y en mi fama.

Hay que dar un paso más

Pensamiento de Guy de Larigaudie
Muchos viven casi sin pecado.
Su vida discurre sin tropiezos en el marco ordinario de su oficio, de su familia.
Cumplen la voluntad de Dios a través de las principales obligaciones de su vida cotidiana.
Pero su existencia parece vulgar, fría, sin luz;
les falta amor de Dios.
Son como hogares bien construidos,
pero sin fuego.
Son buenos,
pero no santos.

La perfección

Pensamiento de santa Margarita María
Recuerda que la perfección
consiste en conformar la vida y las acciones
totalmente a las virtudes sagradas del Corazón de Jesús,
especialmente su paciencia,
su mansedumbre, su humildad y su caridad.
Como resultado, nuestra vida interior y exterior
llega a ser una imagen viva de El.

Tiempo de penitencia, de purificación, de conversión

Pensamiento de San Josemaría Escrivá
Hemos entrado en el tiempo de Cuaresma: tiempo de penitencia, de purificación, de conversión.
No es tarea fácil.
El cristianismo no es camino cómodo: no basta estar en la Iglesia y dejar que pasen los años.
En la vida nuestra, en la vida de los cristianos, la conversión primeraese momento único,
-que cada uno recuerda, en el que se advierte claramente todo lo que el Señor nos pide-
es importante; pero más importantes aún, y más difíciles, son las sucesivas conversiones.
Y para facilitar la labor de la gracia divina con estas conversiones sucesivas,
hace falta mantener el alma joven,
invocar al Señor,
saber oír,
haber descubierto lo que va mal,
pedir perdón.

Tener las virtudes en el corazón

Pensamiento de san José de Leonessa (1556-1612)
Si los hombres imprimieran las virtudes en sus corazones,
cada uno de ellos sería el libro abierto del mensaje evangélico,
y su conducta ejemplar atraería a los demás hombres.

A pesar de mis miserias, me acerco a Ti

Del Diario de Santa Faustina
Hoy mi alma se prepara para la Santa Comunión
como para un banquete de bodas en que todos los participantes lucen una belleza inexpresable.
Y yo también estoy invitada a este banquete,
pero no veo en mí esta belleza, sino un abismo de miseria.
Y aunque no me siento digna de sentarme a la mesa,
sin embargo me deslizaré por debajo de la mesa,
y a los pies de Jesús mendigaré al menos las migas que caigan debajo de la mesa.
Conociendo Tu misericordia me acerco a Ti, Jesús,
porque antes faltará mi miseria que se agote la piedad de Tu Corazón.

Perdón

Texto del Papa Francisco
Volvamos al Señor.
El Señor nunca se cansa de perdonar, ¡jamás!
Somos nosotros los que nos cansamos de pedirle perdón.
Pidamos la gracia de no cansarnos de pedir perdón,
porque él nunca se cansa de perdonar.

Conviértete hoy

(De los Comentarios a los Salmos por san Agustín)
No digas, pues:
«Mañana me convertiré, mañana contentaré a Dios,
y de todos mis pecados pasados y presentes quedaré perdonado».
Dices bien que Dios ha prometido el perdón al que se convierte;
pero no ha prometido el día de mañana a los perezosos.