Lectura orante del Evangelio del Domingo (Ciclo A) de la Semana 30 del Tiempo Ordinario: Mateo 22,34-40


Padre Santo, en el nombre de tu Hijo Jesús, pedimos la abundancia del Espíritu Santo en este tiempo que estaremos orando con tu Santa Palabra, para que nos provea luz y discernimiento y entender adecuadamente el mensaje que quieres transmitirnos, y a la vez para que nos anime a vivirlo. Amén.

1. Lectura

a) Texto del día

Mateo 22,34-40: En aquel tiempo, cuando los fariseos se enteraron de que Jesús había tapado la boca a los saduceos, se reunieron en grupo, y uno de ellos le preguntó con ánimo de ponerle a prueba: «Maestro, ¿cuál es el mandamiento mayor de la Ley?». Él le dijo: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Éste es el mayor y el primer mandamiento. El segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos penden toda la Ley y los Profetas».

b) Contexto histórico y cultural

Luego de que Jesús supera una trampa, que mediante una pregunta le habían formulado un grupo de fariseos; un escriba que estaba presente y quedo satisfecho con la respuesta dada por el Señor a éstos, le formula a Jesús una pregunta sincera en el texto del pasaje de hoy.

2. Meditación (para leer lenta y pausadamente; deteniéndose a meditar y saborear cada palabra, cada verso y cada estrofa, relacionándolos con el Evangelio del día y con nuestra vida)

Amar y amar

Amar y amar, vivir amando;
¿agradar a Dios?, ¡sólo amor!;
amor intenso, apasionado,
con la mente y el corazón.

Amar a Dios, que me ama tanto;
amarle a Él, amar Amor;
aunque no me ame, amar mi hermano;
pues si le amo, más me ama Dios;

como Dios me ama, que ame yo,
quien, en la cruz, amor me dio;
hacer costumbre el verbo amar
al practicarlo sin final.

Amén.

3. Oración

Que tu amor, Señor,
me conduzca a amar;
amarte a ti,
amar tu Padre,
amar a mis hermanos,
amar a todos.
Amén.

4. Contemplación (en un profundo silencio interior nos abandonamos por unos minutos de un modo contemplativo en el amor del Padre y en la gracia del Hijo, permitiendo que el Espíritu Santo nos inunde. En resumen, intentamos prolongar en el tiempo este momento de paz en la presencia de Dios).

5. Acción

Amor es la acción de este día;
amor a Dios, y amor a todos.
Que Dios me ayude a siempre amar.
Amén.