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Lectura orante del Evangelio del Martes de la Semana 3 de Adviento: Mateo 21,28-32


Danos, Señor, la abundancia de tu Espíritu Santo para leer, comprender, aceptar y vivir tu Palabra en el día de hoy. Amén.

1. Lectura

a) Texto del día

Mateo 21,28-32: En aquel tiempo, Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «¿Qué les parece? Un hombre tenía dos hijos. Llegándose al primero, le dijo: ‘Hijo, vete hoy a trabajar en la viña’. Y él respondió: ‘No quiero’, pero después se arrepintió y fue. Llegándose al segundo, le dijo lo mismo. Y él respondió: ‘Voy, Señor’, y no fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?». «El primero», le dicen. Díceles Jesús: «En verdad les digo que los publicanos y las rameras llegan antes que ustedes al Reino de Dios. Porque vino Juan a ustedes por camino de justicia, y no creyeron en él, mientras que los publicanos y las rameras creyeron en él. Y ustedes, ni viéndolo, se arrepintieron después, para creer en él».

b) Contexto histórico y cultural

Jesús continua conversando con las autoridades religiosas, quienes le han enfrentado no sólo por expulsar a los mercaderes a su llegada al templo de Jerusalén, sino también por sus prédicas y curaciones que le han convertido en un fenómeno de masas. En realidad la conversación es un enfrentamiento, propiamente dicho, porque los sumos sacerdotes y los ancianos han visto en Jesús más un rival que alguien con quien compartir creencias.

2. Meditación (para leer lenta y pausadamente; deteniéndose a meditar y saborear cada palabra, cada verso y cada estrofa, relacionándolos con el Evangelio del día y con nuestra vida)

Quiero decir que sí

A cuanto me invitas, Señor,
quiero decir que sí;
al arrepentimiento,
quiero decir que sí;
a la conversión,
quiero decir que sí;
a la invitación al amor.
quiero decir que sí;
a la reconciliación,
quiero decir que sí;
a estar atento a tu regreso,
quiero decir que sí;
a anunciar que vienes,
quiero decir que sí;
a trabajar por tu reino,
quiero decir que sí;
y cuando te diga que no,
ayúdame, Señor, a que ese "no"
se convierta en "sí".

Amén.

3. Oración

Dame, Señor, el deseo y la voluntad
de estar siempre dispuesto
a atender a tu llamado;
decirte que sí,
y cumplir ese "sí".
Amén.

4. Contemplación (en un profundo silencio interior nos abandonamos por unos minutos de un modo contemplativo en el amor del Padre y en la gracia del Hijo, permitiendo que el Espíritu Santo nos inunde. En resumen, intentamos prolongar en el tiempo este momento de paz en la presencia de Dios).

5. Acción

Trabajar en tu viña, Señor,
es mi compromiso de hoy;
ser un labrador de tu siembra;
esa es mi acción,
con la ayuda de Dios.
Amén.