La pesca

(Lucas 5,4: Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: «Navega mar adentro, y echen las redes»)
La pesca: todo un fracaso;
nada en el agua se mueve
en una noche perdida
de aburrimiento perenne.
¡Ir mar adentro, me pides!;
¿es un paseo que quieres?;
propones volver a intentar
y dices: tira la redes;
lo que receloso hago
y abundantes son los peces.
Pensaba: "pescar no sabe",
y ahora mi Maestro eres;
Señor, de este hombre pecador
dime ¿qué es lo que Tú quieres?
Tu respuesta clara es:
que seas pescador de gente.

Amén.