Lectura orante del Evangelio de la Fiesta de San Lucas, Evangelista: Lucas 10,1-9


Orar con el Evangelio de Cristo

Ven Espíritu Santo en mi auxilio,
pues voy a orar con el Evangelio de Cristo;
con aquellas Palabras que Él nos dijo
en un tiempo, para todos los siglos;
para yo acogerlo cuento contigo,
no sólo entender, también vivirlo,
siendo transformado para ser testigo
sin temor, y capaz de difundirlo.

Amén.

1. Lectura

a) Texto del día

Lucas 10,1-9: En aquel tiempo, el Señor designó a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos delante de sí, a todas las ciudades y sitios a donde él había de ir. Y les dijo: «La mies es mucha, y los obreros pocos. Rogad, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies. Id; mirad que os envío como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias. Y no saludéis a nadie en el camino.

En la casa en que entréis, decid primero: ‘Paz a esta casa’. Y si hubiere allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; si no, se volverá a vosotros. Permaneced en la misma casa, comiendo y bebiendo lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No vayáis de casa en casa. En la ciudad en que entréis y os reciban, comed lo que os pongan; curad los enfermos que haya en ella, y decidles: ‘El Reino de Dios está cerca de vosotros’».

b) Contexto histórico y cultural

San Lucas, considerado el autor del Evangelio según San Lucas y del Libro de los Hechos de los apóstoles, fue un discípulo de San Pablo, era natural de Antioquía, antigua Turquía, y médico de oficio, con una notable educación y dominio del idioma griego.

2. Meditación (para leer lenta y pausadamente; deteniéndose a meditar y saborear cada palabra, cada verso y cada estrofa, relacionándolos con el Evangelio del día y con nuestra vida)

Anuncia como puedas

Anuncia como puedas,
de Dios, la Buena Nueva,
pues cuando a Cristo eleva
su Espíritu se queda.

Ve sal y vete fuera,
de voz o con las letras,
que mucha gente espera
salir de las tinieblas.

Jesús será tu fuerza,
su Espíritu en las venas,
comienza ya y enseña
que el Evangelio llega.

3. Oración

Buscas obreros de Dios

Buscas obreros de Dios
para auxiliar a la gente;
que tu mensaje les llegue,
y compartan la misión.

Hoy Tú me envías, Señor,
al pueblo a anunciarte,
sus dolencias aliviarles,
y a alegrar su corazón.

"Llega el Reino de Dios"
será el divino mensaje
que, a la mies, mi boca pase;
¡presto te sirvo, Señor!

Amén.

4. Contemplación (en un profundo silencio interior nos abandonamos por unos minutos de un modo contemplativo en el amor del Padre y en la gracia del Hijo, permitiendo que el Espíritu Santo nos inunde. En resumen, intentamos prolongar en el tiempo este momento de paz en la presencia de Dios).

5. Acción

Envíame a mí

Envíame a mí a esa labor;
si nadie va, que vaya yo;
si sólo hay dos, uno sea yo;
si hay pocos, aquí estoy, Señor;
y si muchos van, también yo.

Amén.