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Lectura orante del Evangelio del Viernes de la Semana 17 del Tiempo Ordinario: Mateo 13,54-58


Danos, Señor, tu Santo Espíritu, en este tiempo que dedicaremos a la oración con tu Palabra, pues necesitamos la acción de su luz esclarecedora, para nuestras mentes, y de su ternura, para ablandar nuestros corazones, y disponernos a acoger tu mensaje dispuestos a convertirlo en obras en la vida de cada uno de nosotros. Amén.

1. Lectura

a) Texto del día

Mateo 13,54-58: En aquel tiempo, Jesús viniendo a su patria, les enseñaba en su sinagoga, de tal manera que decían maravillados: «¿De dónde le viene a éste esa sabiduría y esos milagros? ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? Y sus hermanas, ¿no están todas entre nosotros? Entonces, ¿de dónde le viene todo esto?». Y se escandalizaban a causa de Él. Mas Jesús les dijo: «Un profeta sólo en su patria y en su casa carece de prestigio». Y no hizo allí muchos milagros, a causa de su falta de fe.

b) Contexto histórico y cultural

Al concluir las enseñanzas, en la orilla del lago, a la multitud que le seguía, la multitud muestra una mezcla de entusiasmo, admiración e incredulidad de que tanta sabiduría pudiese provenir de uno de los de ellos, con quien habían convivido por tanto tiempo sin descubrir su talento.

2. Meditación (para leer lenta y pausadamente; deteniéndose a meditar y saborear cada palabra, cada verso y cada estrofa, relacionándolos con el Evangelio del día y con nuestra vida)

¿No es este aquel muchacho?

¿No es este aquel muchacho
a quien siempre yo veía,
y que incluso corregía
junto a sus hermanos?

A oírlo me han invitado
sus pupilos con alegría.
¿Es profeta? Nadie creería;
tampoco lo de los milagros;

un carpintero no sabe tanto.
Hay un enfermo en la casa mía;
le llevaré hoy su camilla,
tal vez la arregla con sus manos.

Si no nos reciben en casa

Si no nos reciben en casa,
iremos donde el vecino;
porque, un mensaje divino,
a todo el mundo alcanza.
No es un asunto de patria
ni sólo para los amigos;
nos convertimos en mezquinos
si nos limitamos a razas.
Vamos a propagar la brasa,
anunciemos por los caminos,
aquel incipiente rabino
que los de su pueblo rechazan
y que al parecer fracasa,
es el profetizado Cristo,
del Omnipotente, el Hijo,
que nos ha traído la gracia.

Amén.

3. Oración

Lléname, Señor, de tu ser
para ayudar al pequeño a crecer;
y que en la duda y en la aridez,
a ellos y a mi, Tu fortalezcas la fe.
Amén.

4. Contemplación (en un profundo silencio interior nos abandonamos por unos minutos de un modo contemplativo en el amor del Padre y en la gracia del Hijo, permitiendo que el Espíritu Santo nos inunde. En resumen, intentamos prolongar en el tiempo este momento de paz en la presencia de Dios).

5. Acción

A admirar la grandeza de Dios,
que se hace humano
en la sencillez de un humilde carpintero,
estoy invitado en este día.
¡Gracias, Señor!
Amén.