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Lectura orante del Evangelio del Miércoles de la Semana 12 del Tiempo Ordinario: Mateo 7,15-20


Tu Espíritu Santo necesitamos, Señor, en este tiempo de oración que ahora iniciamos con tu Palabra de hoy para que ilumine nuestras mentes y ablande nuestros corazones para entender y acoger lo que quieres comunicarnos en este día, y disponernos animosamente a convertirlo en vida en nuestra cotidianidad. Amén.

1. Lectura

a) Texto del día

Mateo 7,15-20: En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con disfraces de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos? Así, todo árbol bueno da frutos buenos, pero el árbol malo da frutos malos. Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producir frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y arrojado al fuego. Así que por sus frutos los reconoceréis».

b) Contexto histórico y cultural

Advertencias y recomendaciones son parte de las múltiples enseñanzas impartidas por Jesús a sus discípulos y a la muchedumbre en general que le ha seguido, y que son recogidas en tres interesantes capítulos del texto del Evangelio según San Mateo en el Sermón de la Montaña.

2. Meditación (para leer lenta y pausadamente; deteniéndose a meditar y saborear cada palabra, cada verso y cada estrofa, relacionándolos con el Evangelio del día y con nuestra vida)

Falsa oveja

¿Y qué oveja es esta que come carne?
tiene dientes largos como colmillos
y uñas tan filosas como cuchillos;
¡mejor yo me alejo, por si tiene hambre!

3. Oración

Espinas

Aunque soy cultivo de tu vivero,
germinado de una semilla buena,
tengo espinas, por una enredadera,
que me hieren, e impiden frutos buenos.

Quítamelas, Señor, con tus aperos;
así, al llegar el tiempo de cosecha
ya no seré espino, sino higuera
de muchos frutos, y no voy al fuego.

Amén.

4. Contemplación (en un profundo silencio interior nos abandonamos por unos minutos de un modo contemplativo en el amor del Padre y en la gracia del Hijo, permitiendo que el Espíritu Santo nos inunde. En resumen, intentamos prolongar en el tiempo este momento de paz en la presencia de Dios).

5. Acción

A cuidarme de los lobos disfrazados de ovejas,
a no convertirme yo en lobo que dañe el rebaño,
y a dar frutos en mi vida cristiana,
se me ha invitado en este día;
es mi acción a partir de hoy,
con la ayuda de Dios.
Amén.