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Lectura orante del Evangelio del Lunes de la Semana 2 de Pascua: Juan 3,1-8


En este momento de oración con tu Santa Palabra que ahora iniciamos, te pedimos, Señor, la acción de tu Espíritu Santo en nosotros, para que nos provea de la luz del entendimiento para captar el apropiado sentido de su significado y de la animosidad y entusiasmo para aplicarla en nuestra cotidianidad. Amén.

1. Lectura

a) Texto del día

Juan 3,1-8: Había entre los fariseos un hombre llamado Nicodemo, magistrado judío. Fue éste donde Jesús de noche y le dijo: «Rabbí, sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede realizar las señales que tú realizas si Dios no está con él». Jesús le respondió: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de lo alto no puede ver el Reino de Dios».

Dícele Nicodemo: «¿Cómo puede uno nacer siendo ya viejo? ¿Puede acaso entrar otra vez en el seno de su madre y nacer?». Respondió Jesús: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. Lo nacido de la carne, es carne; lo nacido del Espíritu, es espíritu. No te asombres de que te haya dicho: ‘Tenéis que nacer de lo alto’. El viento sopla donde quiere, y oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así es todo el que nace del Espíritu».

b) Contexto histórico y cultural

En el Evangelio según San Juan se narran varias visitas de Jesús a Jerusalén en distintas oportunidades por motivo de fiestas religiosas; el pasaje de hoy acontece precisamente en la primera de ellas, en ocasión de la Pascua, donde muchos creyeron en su Nombre al ver los signos que realizaba.

2. Meditación (para leer lenta y pausadamente; deteniéndose a meditar y saborear cada palabra, cada verso y cada estrofa, relacionándolos con el Evangelio del día y con nuestra vida)

Nicodemo

No se si Nicodemo no podía
entender lo que el Señor le decía,
o tal vez era que él no quería,
así, quizás, no se preocuparía.

Si ese fariseo no comprendía,
yo si entiendo lo que Jesús pedía:
si sigo como estoy me perdería,
y tengo que salvar el alma mía.

Amen.

3. Oración

Ayúdame, Señor,
a nacer de nuevo,
a nacer del agua y del Espíritu;
a ser un nuevo yo,
que siempre esté en ti.
Amén.

4. Contemplación (en un profundo silencio interior nos abandonamos por unos minutos de un modo contemplativo en el amor del Padre y en la gracia del Hijo, permitiendo que el Espíritu Santo nos inunde. En resumen, intentamos prolongar en el tiempo este momento de paz en la presencia de Dios).

5. Acción

Renovarme,
nacer de nuevo;
sólo con Jesús puedo hacerlo;
contigo cuento para logralo, Señor.
Amén.