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Lectura orante del Evangelio del Lunes de la Semana 6 del Tiempo Ordinario: Marcos 8,11-13


Que tu Santa Palabra, Señor, con la que en este momento nos disponemos a orar, sea en este día nuestra fuente de inspiración para agradarte, con la luz del Espíritu Santo. Amén.

1. Lectura

a) Texto del día

Marcos 8,11-13: En aquel tiempo, salieron los fariseos y comenzaron a discutir con Jesús, pidiéndole una señal del cielo, con el fin de ponerle a prueba. Dando un profundo gemido desde lo íntimo de su ser, dice: «¿Por qué esta generación pide una señal? Yo os aseguro: no se dará a esta generación ninguna señal». Y, dejándolos, se embarcó de nuevo, y se fue a la orilla opuesta.

b) Contexto histórico y cultural

Luego de la multitudinaria, y por tanto agotadora, multiplicación de los panes, Jesús se retira a la región de Dalmanuta que no ha sido ubicada por los estudiosos, pero que el texto nos indica que estaba ubicada en la ribera del lago de Genesaret. Aquí los fariseos le reciben con una actitud bastante hostil.

2. Meditación (para leer lenta y pausadamente; deteniéndose a meditar y saborear cada palabra, cada verso y cada estrofa, relacionándolos con el Evangelio del día y con nuestra vida)

Sí, les diste una señal

Sí, les diste una señal;
fue tu propia presencia,
del Padre, divina esencia,
cuando decidiste llegar.

Pero al quererte tentar,
débil eres, ellos piensan,
y sus intenciones ya muestran
que pronto matarte querrán.

A mí, no me vas a dejar;
te alejas de quienes se ciegan;
como no te pongo a prueba,
contigo me vas a llevar.

Amén.

3. Oración

Que tu profundo gemido,
Señor, no sea por mi falta de fe;
que en ti, pueda yo siempre creer,
y a tu lado permanecer siempre contigo.
Amén.

4. Contemplación (en un profundo silencio interior nos abandonamos por unos minutos de un modo contemplativo en el amor del Padre y en la gracia del Hijo, permitiendo que el Espíritu Santo nos inunde. En resumen, intentamos prolongar en el tiempo este momento de paz en la presencia de Dios).

5. Acción

A confiar ciegamente en Dios
estoy invitado en este día;
ayúdame, Señor, aunque creo,
fortalece y aumenta mi fe.
Amén.