Lectura orante del Evangelio del Viernes de la Semana 19 del Tiempo Ordinario: Mateo 19,3-12


Señor, en este momento en que vamos a orar con tu Palabra, pedimos la luz, el discernimiento y el impulso de tu Espíritu Santo, para comprender el mensaje que nos traes y convertirlo en obra en nuestra vida. Amén.

1. Lectura

a) Texto del día

Mateo 19,3-12: En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos que, para ponerle a prueba, le dijeron: «¿Puede uno repudiar a su mujer por un motivo cualquiera?». Él respondió: «¿No habéis leído que el Creador, desde el comienzo, los hizo varón y hembra, y que dijo: Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los dos se harán una sola carne? De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Pues bien, lo que Dios unió no lo separe el hombre».

Dícenle: «Pues ¿por qué Moisés prescribió dar acta de divorcio y repudiarla?». Díceles: «Moisés, teniendo en cuenta la dureza de vuestro corazón, os permitió repudiar a vuestras mujeres; pero al principio no fue así. Ahora bien, os digo que quien repudie a su mujer -no por fornicación- y se case con otra, comete adulterio».

Dícenle sus discípulos: «Si tal es la condición del hombre respecto de su mujer, no trae cuenta casarse». Pero Él les dijo: «No todos entienden este lenguaje, sino aquellos a quienes se les ha concedido. Porque hay eunucos que nacieron así del seno materno, y hay eunucos que se hicieron tales a sí mismos por el Reino de los Cielos. Quien pueda entender, que entienda».

b) Contexto histórico y cultural

Jesús ha emprendido un importante viaje a la región de Judea, que le llevará a Jerusalén, donde finalmente encontrará la muerte, doloroso momento clave en el plan de salvación. Su extendida fama hace que la gente acuda a él a escuchar sus enseñanzas; pero también es recibido con el acoso ya repetitivo de los fariseos.

2. Meditación (para leer lenta y pausadamente; deteniéndose a meditar y saborear cada palabra, cada verso y cada estrofa, relacionándolos con el Evangelio del día y con nuestra vida)

Amor de pareja

Es gran misterio el amor de pareja
cuando unen su amor en un Sacramento;
como noche y día en ciclo perfecto,
permanentemente se complementan;

en igual nivel, ambos se apacientan;
él es cabeza y ella es santo cuerpo
que en divina empresa de juramento,
cuando falta uno, se torna incompleta;

el afecto de Cristo por su Iglesia
para ellos es la meta y el modelo:
amarse siempre, no sólo un momento,
ejerciendo el perdón y la paciencia.

Amén.

3. Oración

Te pido, Señor,
por todas las parejas del mundo;
por la reconciliación de las que están distanciadas;
que en todas haya amor que se manifieste
en comprensión, tolerancia y perdón.
Amén.

4. Contemplación (en un profundo silencio interior nos abandonamos por unos minutos de un modo contemplativo en el amor del Padre y en la gracia del Hijo, permitiendo que el Espíritu Santo nos inunde. En resumen, intentamos prolongar en el tiempo este momento de paz en la presencia de Dios).

5. Acción

A la oración e intercesión por los matrimonios
estoy invitado en el día de hoy;
y en cuanto sea posible,
ser intermediario para la reconciliación.
Amén.