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Lectura orante del Evangelio del 3 de Enero - Navidad: Juan 1,29-34


El Espíritu Santo nos guíe

Que el Espíritu Santo nos guíe hoy
al orar tu Santa Palabra, Señor;
y que el mensaje que nos envías
sea germen de una nueva vida
que mediante la conversión
nos conduzca a la salvación.

Amén.

1. Lectura

a) Texto del día

Juan 1,29-34: Al día siguiente Juan ve a Jesús venir hacia él y dice: «He ahí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Éste es por quien yo dije: ‘Detrás de mí viene un hombre, que se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo’. Y yo no le conocía, pero he venido a bautizar en agua para que él sea manifestado a Israel». Y Juan dio testimonio diciendo: «He visto al Espíritu que bajaba como una paloma del cielo y se quedaba sobre Él. Y yo no le conocía, pero el que me envió a bautizar con agua, me dijo: ‘Aquel sobre quien veas que baja el Espíritu y se queda sobre él, ése es el que bautiza con Espíritu Santo’. Y yo le he visto y doy testimonio de que éste es el Elegido de Dios».

b) Contexto histórico y cultural

Después de haber respondido a las acosadoras preguntas acerca de su bautismo formuladas por los sacerdotes y levitas provenientes de Jerusalén, Juan continúa dando testimonio de Jesús. Es un testigo que habla por lo que ha visto, y relaciona su ministerio con la llegada del Salvador, a quien anuncia como ya presente.

2. Meditación (para leer lenta y pausadamente; deteniéndose a meditar y saborear cada palabra, cada verso y cada estrofa, relacionándolos con el Evangelio del día y con nuestra vida)

Tu presencia

Tu presencia entre nosotros
me ha anunciado tu vocero
ha hablado del pecado,
que es lo que tengo dentro,
pero me ha dado esperanza
con el arrepentimiento;
por eso hoy a Ti acudo
porque liberarme quiero.
Ya me hablo de tu bautizo,
y del que Tú quieres darme:
Espíritu Santo y fuego.
De la redención ha dicho
que, sacrificial Cordero
de Dios, eres para el mundo.
y en ese mismo momento,
en mi mente, vi la imagen
de una cruz de dos maderos.
Hoy, a pedirte, arrepentido
ante Ti, Señor, me atrevo,
que dentro de mi corazón
enraícen esos leños
y su fruto me haga nuevo.

Amén.

3. Oración

Enviado por Dios

Enviado por Dios, nos has traído el fuego
del bautizo, con tu Espíritu profundo.
Que a mí me perdones, hoy a ti yo ruego,
y el seguimiento a ti, hazlo en mi rotundo.

Amén.

4. Contemplación (en un profundo silencio interior nos abandonamos por unos minutos de un modo contemplativo en el amor del Padre y en la gracia del Hijo, permitiendo que el Espíritu Santo nos inunde. En resumen, intentamos prolongar en el tiempo este momento de paz en la presencia de Dios).

5. Acción

Cordero

Cordero, Cordero,
seguirte yo quiero;
y hacerme tu amigo
para ser tu testigo.

Amén.